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José y algunas Claves para el Éxito

Claves para el Éxito
Aarón Catalán de León

José hijo de Jacob tenía 11 hermanos, poseía una gran capacidad para interpretar sueños y muchas otras cualidades que lo identificaban como un joven ejemplar. También era un joven lleno de ideas, de planes y proyectos en su vida, como cualquier otro; mas para llegar a realizar sus sueños, tenía que vencer un sinfín de obstáculos. José no estaba solo, Dios estaba con él (Génesis 37:47).


Primera clave:
José no consintió el pecado:

El relato bíblico nos dice que José informaba a su padre de la mala fama de sus hermanos. No es fácil declarar lo malo, pero hay que hacerlo. La Biblia dice que no debemos encubrir sino, al contrario, declarar, primero lo que hay en nosotros y ayudar a otros a intentarlo, llamando al pecado por su nombre. Dios habló a Natán y lo envió a David declarándole su pecado.

Segunda clave:
José no cedió a la tentación:

José era un joven muy activo y atractivo; la mujer de Potifar puso sus ojos en él y le dijo: "Duerme conmigo", él dijo "no", pero ella insistía y le dijo otra vez, pero él siguió firme en su decisión. Así sucedía todos los días hasta que un día ella quiso atraparlo y él salió huyendo.

Quiero decirte que no era José quien buscaba ocasión para encontrarse con la esposa de su amo. No había en él ese deseo, sencillamente dijo: "No puedo yo hacer este mal y pecar contra mi Dios". No por temor a los sirvientes o a Potifar, no era tanto por su relación con los hombres, sino con Dios, por eso él dijo un no a tiempo.

Tercera clave:
José no guardó rencor en su corazón:

El bien hubiese tomado venganza ante los que le hicieron mal, no vendién­dole alimentos en el tiempo de la escasez a sus hermanos, quienes lo habían vendido; ni siquiera les cobró el costo de los alimentos. Eso es prueba de que Dios habitaba en la vida de José, en su corazón, y cuando El vive en abundancia no puede haber rencor, ni deseos de venganza, sólo deseo de perdonar y olvidar.

Cuarta clave:
No rechazó los planes para su vida:

José no estaba viendo solamente el presente sino un futuro de éxito, y Dios se lo había declarado; en ningún momento se lamentó de su situación. Imaginemos las cosas que pasaban por su mente, cuando estaba en el fondo del pozo, cuando era vendido, o cuando se encontraba en la cárcel víctima de una calumnia. No le oímos decir: "Señor, mira en qué situación me encuentro por ti, esta es la recompensa que me ofreciste, si es así yo mejor me retiro". José sabía que después de la tormenta vendría la calma, y que el Señor le estaba preparando para cosas grandes.

Quinta clave:
Administró bien lo que se le confió:

En José pudieron ver que era un joven digno de confianza, por lo cual Potifar le dio las llaves de su casa y el carcelero las de la cárcel, y por si fuera poco, el mismo Faraón lo nombró como el administrador de los alimentos que vendía durante los años de escasez. La Biblia nos dice que Dios prosperaba todos los bienes de Potifar en su casa. Y en el campo no se registra pérdida humana durante la sequía, por la buena administración de un gran hombre con Dios en su vida.

Sexta clave:
Fue siempre un líder:

Como hijo, como esclavo, como preso, se esforzó por ser siempre el mejor, fue el que ganó un lugar para su familia en Egipto. Es de imaginarse que tenía a otros sirvientes a su disposición para realizar sus labores en la casa de su amo. Era José quien salía por las mañanas todos los días para ver cómo estaban sus compañeros presos, y cuando los veía en apuros o con algún problema, les ofrecía ayuda. También distribuyó y almacenó todo tipo de alimentos para salvar a toda una nación. Fue un líder dispuesto a servir y aconsejar a Faraón, interpretarle su sueño, y a no manchar su vida ante la tentación de la mujer provocativa.

Estas son algunas claves que José nos da para que podamos escalar las mon­tañas más altas de nuestra vida. Estando siempre dispuestos a permanecer limpios de pecado, sin solaparlo ni coquetear con él. José no solamente dijo no, sino que huyó del pecado. Esta es la recomendación del Apóstol Pablo a Timoteo y a nosotros: "Huye también de las pasiones juveniles" (2 Timoteo 2:22).

No debemos olvidar que el perfecto amor no solamente echa fuera el temor, sino también el rencor, las enemistades y todo destello de odio que exista en el corazón.

La Palabra de Dios nos dice que los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien, lo que debemos saber es que Dios nos va a usar, pero para eso tiene que preparamos antes. Como sabes, José llegó a ser gobernador en el tiempo en que Dios quiso, no antes ni después, como también espera que administremos sabiamente todo lo que ha puesto en nuestras manos. Practiquemos las claves que José nos enseña. Si lo hacemos, creo firmemente que Dios nos llevará siempre hacia el éxito. .

Tu amigo, Aarón

¿Qué debemos Saber?

¿Qué debemos Saber?
Aarón Catalán de León

Cuando nos dedicamos a investigar fenómenos a través de las ciencias naturales, nos basta utilizar pasos metódicos para obtener resultados más o menos invariables. Pero cuando vamos a nuestra conducta y pensamientos, encontramos la dificultad de que, genéticamente, no podemos establecer normas y conclusiones aplicables a nosotros.

El ejemplo paternal

Enfoquemos el ambiente familiar, y consideremos primeramente los aportes sociológicos. El hogar es una de las instituciones básicas para formar el funcionamiento social y esencial del hombre. Entre éstas, el sociólogo Manuel Hernández, incluye:

  1. Transmitir la cultura a las generaciones sucesivas,
  2. Facilitar la adaptación del individuo a la sociedad,
  3. Formar a la persona para convertirla en un miembro activo de la sociedad.

Como vemos, la sociedad misma espera que la responsabilidad paterna sea cumplida de manera integral, exigiéndole directa o indirectamente que cumpla con sus responsabilidades morales en la formación de los miembros de la sociedad que se van uniendo a ella.

Socio lógicamente se acepta que los hijos son el reflejo de lo que observan en casa. No podemos esperar que ellos se conduzcan de otra manera que no sea como lo han visto en casa.

Cuando las normas y valores que los padres transmiten a sus hijos no concuerdan con su comportamiento, se produce confusión y reacciones negativas por parte de los hijos. Esto a su vez sacude la estabilidad familiar, y hasta puede causar su rompimiento.

Puesto que los hijos no pueden romper con la autoridad paterna, el descontento se expresa con diversas maneras de rebelión o retraimiento, como señala el sociólogo Roberto Merton. El pedagogo, Agustín Antonio Albarrán dice al respecto: "Cuando el padre no se relaciona con sus hijos de manera afectiva, éstos se ven privados de una influencia que les es benéfica."

Cuando el niño empieza su desarrollo emocional y de aprendizaje, se hace necesario que los padres sean cautos, atinados, comprensivos, justos, veraces, honrados, dignos y oportunos. De su proceder, dependerá la influencia en la personalidad del hijo. La comunicación verbal se ve apoyada con los hechos, que refuerza el aprendizaje con la corrección atinada y oportuna.

Las palabras las olvidamos pronto, pero "'no el ejemplo. Este deja su profunda huella. Albarrán agrega: "El comportamiento y el aprovechamiento del niño, depende del ajuste armónico del grupo familiar", y para lograr este equilibrio, es indispensable que en el hogar los padres.

  1. Practiquen buenos modales,
  2. Cumplan las promesas que hacen,
  3. No mientan o hagan críticas ante los hijos,
  4. Sean precavidos en sus conversaciones, y
  5. Que eduquen con el ejemplo.

Si los padres no observan esta conducta elemental, provocarán decepción en los hijos, que más tarde podría convertirse en rebeldía contra toda autoridad moral, civil, religiosa, divina, etc.

Hay ciencias como la sociología, pedagogía, psicología, etc. que de alguna manera incursionan la mente del hombre y de la sociedad y nos ayudan a comprender su conducta. No debemos despreciar estas ayudas. Aun, contamos con la Palabra de Dios que penetra hasta los pensamientos del hombre.

Por lo que debemos combinar lo que sabemos, y razonarlo no sólo metódica y lógicamente, pero espiritualmente y con fe, a la luz del Espíritu de Dios. Cuando hacemos este análisis, logramos mayores triunfos y evitamos antagonismos innecesarios entre la ciencia y la religión.

Cada vez son más numerosos los estudios que demuestran cómo el ser humano puede aprender nuevas respuestas mediante la observación, que resultan con el aprendizaje por imitación. Aplicando este principio a la familia, el niño puede llegar a ser un adulto productivo y bien ajustado a su sociedad, o ser una carga para ésta. El psicólogo norteamericano Albert Bandura, experto en este tema ha sido uno de los primeros en estudiar experimentalmente las conductas que desarrollamos los humanos bajo la influencia del ejemplo.

El reunió a un grupo de niños en un salón donde les proyectó una breve película en la que un adulto golpeaba, maltrataba, y por último destruía una muñeca. Acto seguido, los niños fueron llevados a otra habitación donde ellos podían jugar con muñecas; y otros, en compañía del grupo que no habían asistido a ver la película, también estuvieron presentes.

El comportamiento de los segundos fue pasivo, en tanto que el de los primeros fue de agresión. Algunos de ellos destrozaron las muñecas tal como lo había hecho el hombre de la película. El ejemplo de padres a hijos no descarta la responsabilidad de los hijos de responder cristianamente a los padres ni de dar un buen ejemplo a hermanos menores. Después de todo, el mejor modelo que podemos seguir es el que nos presenta Jesucristo. El siempre habló hermosas palabras de su Padre. ¿Podemos encontrar en su Palabra la guía necesaria a nuestra realidad?

Las Diversiones

Las Diversiones
Aarón Catalán de León

Una de las filosofías modernistas de nuestra época es el existencialismo, del cual algunos poco sabemos, pero que en nuestros días está muy arraigado en nuestra sociedad, la cual se ve día a día fortalecida por los medios de difusión, que se han comprometido con este pensamiento y lo plasman en todos sus programas; como obras de teatro, televisión y películas de todo tipo, transformando las tradiciones y costumbres de pueblos y generaciones, que, sin saberlo, suavemente se deslizan por este torrente filosófico.

De esto surge un fortalecimiento para agudizar el choque entre padres e hijos, maestros y alumnos, jóvenes y ancianos; así como en las tradiciones sociales y religiosas, con las modalidades que los jóvenes pretenden adaptar a todo esto; con el supuesto de modernizar para adecuar a la época; bajo una libertad mal entendida por todos los seres humanos que luchan de ambos lados.

Pero, ¿qué es el existencialismo? ¿Qué defiende y cómo lo hace?

Existencialismo

Basta con mencionar a uno de los más influyentes expositores de esta filosofía, para damos un amplio panorama de lo que es, hacia dónde nos lleva y cómo está actualmente grabándose en la mente de los jóvenes Jean Paul Sartré nació en París en 1905. Para muchos Sartré es el más famoso representante de esa corriente, la cual se puso de moda después de la Segunda Guerra Mundial; ésta dice:

  1. El hombre no tiene libertad, él es la libertad.
  2. El hombre está condenado a ser libre y siente el peso aplastante de la responsabilidad, y eso le produce angustia.
  3. Esta libertad no depende de los valores humanos universales, sino al revés, son éstos los que surgen por la libertad.
  4. El hombre vale por sus actos libres, no por la sumisión a los valores ya establecidos.
  5. Solamente los cobardes se buscan esos valores y normas ya hechas, para escudarse en ellas y eludir la responsabilidad y angustia.
Con este tipo de pensamientos expuestos por Sartré, no dudamos al ver teatro, televisión, películas o libros actuales, que tratan problemas sociales, que la tendencia de estos medios de difusión es existencialista.

La Influencia de hoy

La gran mayoría de temas tratados nos presentan a un héroe que vive aventuras, tórridos romances, es viudo o divorciado, o le mataron a su pareja, o se despidió de ella quedando como un amor que no pudo ser, por lo que lo busca constantemente; cada aventura pasada o presente es importante para su vida.

Este espíritu de aventura queda fuertemente grabado en muchos jóvenes o adolescentes, que luego buscan imitar al héroe en sus conductas, de ahí que aun en la vida cristiana pretendan cambiar las normas de su vida, diciendo que no debe haber tabúes en cuanto al aborto, los medios de diversión, etc.

Atacándonos entre generaciones no es la forma en que podemos mantener la pureza del evangelio, sino conociendo mejor la filosofía del mundo que nos rodea, sus raíces y sus intenciones; ¿qué pretende alcanzar en nosotros?

Esto debe ser entendido a la luz del Espíritu Santo, la Biblia y el consejo de los cristianos santos, que sólo pretenden que mantengamos una sana relación con el Señor Jesús.

Existen diversiones sanas que el pueblo del Señor no debe confundir con aquellas que no lo son, y que atentan contra los principios bíblicos. Quizá la sana diversión no sea tan popular en nuestros días, pero existe y debe ser un distintivo del pueblo cristiano.

El Alcohol

El Alcohol
Aarón Catalán de León

Desde tiempos inmemorables, el hombre ha ingerido bebidas embriagantes como parte de su consumo rutinario. Clasifiquemos esas bebidas en tres tipos: La cerveza que se extrae de los cereales (granos), el vino de la vid, o de otros que contengan azúcar (frutas). Al fermentarse estas bebidas se alcoholizan. A su vez, esas bebidas fermentadas contienen ácidos, los cuales son perjudiciales para el organismo.

Las cervezas contienen del 2% al 9% de alcohol puro; los vinos naturales o secos contienen del 8% al 12%; y los hay hasta del 14%. Los vinos llamados de sobremesa, llegan a contener 18%, y los de cóctel o dulces hasta un 21 %. Los licores cordiales pueden contener entre un 25% o 40% de alcohol. Los ácidos ya mencionados, al llegar al estómago, empiezan a destruir sus paredes, llegando a producir heridas que se convierten en úlceras. Te explicaré brevemente el trabajo que hace el estomagó con los alimentos y con el alcohol, para que comprendas mejor aún mis explicaciones anteriores.

Cuando ingerimos alimentos, nuestra digestión empieza por la boca; masticamos y nuestras glándulas salivales sueltan 3 sustancias que ayudan a la desintegración de los alimentos, y el moco salivar lubrica al esófago. Los alimentos descienden hasta el estómago, a través del esófago donde continúa la digestión. El estómago. Suelta a su vez otras 3 sustancias. El esfinger pilórico, que es el músculo en forma de anillo colocado en la salida del estómago, controla las cantidades de alimento que pueden entrar al intestino. A esta primera parte se le conoce como duodeno. Después de 20 ó 30 minutos, una parte de los alimentos, lo suficientemente cremosa, pasa al intestino delgado donde se efectúa la digestión final.

Así como el estómago tritura y expulsa el alimento, también lo hace el intestino delgado, lo cual se realiza por medio de contracciones musculares. La digestión concluye cuando las moléculas alimenticias son lo suficientemente pequeñas para ser absorbidas por las vellosidades y vasos que se encuentran en las paredes del intestino, siendo conducidos al torrente sanguíneo, para ser conducidos al hígado. Este es, a grandes pasos, lo que sucede con los alimentos que comemos. Pero, ¿qué sucede con el alcohol? El alcohol no es afectado por las sustancias de la saliva o del estómago; pasa directamente a la sangre. El alcohol puede dañar las paredes del estómago, ya que el moco que protege a este órgano no es resistente al alcohol.

Las reacciones que produce el alcohol en la sangre son, hasta cierto punto, graves. El contacto de éste con la sangre convierte a los glóbulos rojos en anormales en pegajosos, haciendo más lento el fluido sanguíneo. Meditando en esto, notaremos que tiene consecuencias serias, pues los glóbulos rojos son los encargados de llevar oxígeno a todas las células del cuerpo. Si éstas no reciben el Oxígeno a tiempo, mueren. Además, cuando los glóbulos rojos aglutinados llegan a los delgadísimos vasos capilares, se obstruyen y provocan un déficit de oxígeno en un órgano. Cuando las personas consumen una cantidad abundante de alcohol, experimentan pequeñas hemorragias en el tejido de los ojos. Esto puede traer consecuencias irreversibles, como veremos más adelante.

Con lo explicado hasta aquí, nos Vemos obligados a preguntamos: ¿No sabéis qué sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es (1 Corintios 3:16-17).


Mitos Acerca del Alcohol

1. Las bebidas alcohólicas son nutritivas. No existen pruebas de que las bebidas que contienen alcohol sean nutritivas, ya que no contienen vitaminas, proteínas ni minerales; contienen calorías, pero éstas son insuficientes para compensar los daños que ocasionan estas bebidas al organismo.

2. Los bebedores de alcohol (cualquier bebida que lo contenga) creen que un poco de bebida no ocasiona daño alguno; esto carece de apoyo clínico. Un "trago" no calentará el cuerpo en un día frío. Puede ayudar a controlar los nervios, ya que es un depresor del sistema nervioso, pero esto será a costa de los daños ya mencionados.

3. Las bebidas alcohólicas no hacen daño. Estas avivan las células del cáncer, provocando los ya conocidos cánceres, en la lengua, la boca, la garganta, el esófago, el estómago, el páncreas y el hígado.

4. El alcohol no afecta los reflejos. Sí, produce una pesadez en todo el cuerpo, porque disminuye la fuerza de los músculos; retarda la percepción visual, por ello existen tantos accidentes laborales, de tráfico, y aun caseros.

La verdad va aún más allá. El alcohol, siendo un estimulante, puede sin embargo, llevar a un bebedor a estados depresivos, que pueden hacerlo caer en la neurosis, y en casos muy extremos, a la locura. Como agente desnutridor, el alcohol es excelente. Los bebedores comen mal, y, aunque tengan una alimentación balanceada, el alcohol interfiere en la digestión. Por muchos siglos se pensó que una persona bien alimentada podía beber sin sufrir daños físicos. Hoy se sabe que una buena alimentación no evita que el alcohol dañe el hígado.

Porque la paga de los vicios es la muerte

Yo mismo, hace tiempo, me enfrenté al vicio del alcohol y otras tentaciones, pero cuando sentí atracción por ellos, martilleó en mi mente 1 Corintios 6:19 y Romanos 6:23. Este último dice: "Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Una pregunta se quedó grabada en mi mente, y me inquietó por muchos años: ¿En qué forma moriré si peco?

Después de haber, Entrado al pastorado, por muchos meses la investigué, llegando a la conclusión de que la paga del pecado trae consigo 3 tipos de muerte: física, psicológica y muerte espiritual. Las estadísticas clínicas y de tránsito nos dicen que los principales asesinos sociales son el alcoholismo, la drogadicción y el tabaquismo.

En segundo lugar podríamos incluir dentro de los pecados sociales “disimulados” la ira, contiendas, enemistades, griterías, etc. Yo me extravié up tiempo en el pecado. Diez años después de que el Señor me salvó fui operado como consecuencia del pecado. Hoy puedo decir que, si el Señor Jesús no cambia el rumbo de nuestras vidas, la paga del pecado será la muerte.

Recuerdo que desde mi infancia tuve conciencia de que yo había sido llamado al pastorado, por eso, en parte, me gustó observar la conducta del hombre. Cuando asistía a la escuela secundaria, recuerdo que a mis compañeros de clase les sucedió una desgracia: Terminaba el año escolar y había que ir a festejarlo, dijeron ellos. Se dieron cita en un centro nocturno donde bebieron y bailaron por algunas horas. El bullicio molestó al vecindario. Se armó una discusión que continuó con los golpes. Los vecinos salieron huyendo del lugar, pues algunos de sus agresores, o sea mis compañeros, eran narcotraficantes. Estos se fueron del lugar disfrutando de sus fechorías cometidas. Después de caminar algunas cuadras, se dieron cuenta que unos hombres los seguían.

Cuatro de los cinco compañeros huyeron, perdiéndose en la oscuridad de la noche. El quinto de mis compañeros no pudo huir. Lo alcanzaron sus perseguidores y le destrozaron el rostro a balazos. Mi compañero tenía toda la vida por delante, pero ¿de qué le sirvió? Además, era el estudiante más brillante de nuestra escuela, pero esto no lo salvó de las consecuencias del pecado y de la muerte. Quiero aclarar que la muerte física es la consecuencia del pecado. Cómo enfrentar la muerte, es otra cosa.

La carta a los Corintios pregunta: ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios y que no sois vuestros? La respuesta es obvia. No debemos de destruir el templo de Dios. ¿Por qué? Porque si lo hacemos. . . él nos destruirá a nosotros.

Libertad y Cultura

Libertad y Cultura
Aarón Catalán de León

La libertad y cultura es un tema que para algunos es ya rebuscado, para otros, asunto de nunca acabar y por ende, de importancia secundaria. Pero al final de cuentas, es tema de actualidad, ya que de continuo vemos diferencias de opinión, política, religión, sociedad, familia y matrimonio. En las Iglesias se trata este asunto con mucho cuidado debido a los excesos en que de continuo se puede caer, por cuestiones de alabanza, doctrina, liturgia y conductas del pueblo cristiano. También es cierto que existen tendencias dogmáticas que a unos fanatiza, a otros confunde o llena de falsa humildad "cristiana"; más cuando se trata con los conceptos del bautismo del Espíritu Santo. Además se confrontan prejuicios y tipos de personalidad, por lo que las reacciones de algunos sea la de contender. Con cuidado y un sentido serio de reflexión, analizaremos esta cuestión.

Libertad

La lengua castellana define la libertad como "la facultad de la voluntad de una persona para obrar de una manera, o de obrar de otra o de no obrar". También añade una definición más: "Facultad de hacer y de decir todo cuanto no se oponga a las leyes establecidas". ¿Qué nos dice la palabra del Señor al respecto? "Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles" (1 Corintios 8.9); y agrega: "Como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios" (1 Pedro 2.16) "Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu de Dios, allí hay libertad" (2 Corintios 3.17). Podemos decir entonces que por la presencia del Espíritu tenemos la libertad de actuar de acuerdo a las Sagradas Escrituras, leyes establecidas, no por voluntad humana, sino por voluntad del Señor y que con la presencia de su Espíritu, nos da la verdadera libertad como resultado. Ahora nos toca dar un segundo paso y es confrontar a la cultura, ya que muchos dicen que ella influye también en la libertad que debemos tener.

Cultura

La cultura es definida como el "desarrollo o mejoramiento de las facultades físicas, intelectuales o morales mediante la educación". Añade además: "Es el conjunto de ideas y habilidades que ha ido adquiriendo un grupo humano y transmitiendo de generación en generación".

La Biblia nos dice en el libro de Salmos 145.3-4 así: "Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; y su generación es inescrutable, generación a generación celebrará tus obras y anunciará tus poderosos hechos". 1 Timoteo 4.16 dice: "Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren". Deuteronomio 6.1-2, nos dice: "Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como Jehová mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para tomar posesión de ella. "Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.

Tanto la base bíblica como la comprensión textual que algunos estudiosos han obtenido de ella y nos comparten, sugieren que el cristianismo es una cultura en sí mismo, que por ello no puede adaptarse a otra, por muy nacionalistas que debiéramos ser. La Biblia como base de la cultura israelí no es otra cosa que palabra de Dios, no cultura de ellos.

La Iglesia primitiva, aun cuando fue la receptora del Nuevo Testamento, no refleja en ella cultura judía o griega, porque es palabra del Señor, salida de su boca y puesta en el corazón de los santos, de manera que no es cultura del Medio Oriente o de Europa. Si en algún caso cierta persona que sea cristiana tomara como un concepto regionalista los principios o la totalidad de la Biblia, ¿podríamos decir que se ha transculturizado? El Espíritu de Dios y su Palabra tienen la respuesta, la libertad y cultura entran en su contexto.